El Ayuntamiento de Fuentes de Ebro está llevando a cabo  un plan de control de insectos rastreros y voladores en las piscinas municipales, que se prolongará durante todo el verano con tratamientos cada 15 o 20 días aproximadamente, y que busca controlar las poblaciones de insectos que pueden afectar, mediante picaduras, a las personas.

Tratamientos aplicados

El tratamiento consiste en mojar toda la zona de césped y árboles con un cañón nebulizador de gran alcance, aportando insecticidas autorizados para combatir las plagas de insectos más frecuentes en esta época, como son mosquitos y mosca negra. La presencia de esta última es mayor que otros años debido a que no ha habido riadas en el Ebro, que son las que arrastran gran cantidad de algas, espacio donde habitualmente realizan su cría. Para el control de avispas se han instalado, también, trampas aéreas en los árboles del complejo. Para potenciar el efecto insecticida se suprime el riego de la zona verde durante la noche que se realiza el tratamiento, por lo que puede verse afectado el estado del césped por las elevadas temperaturas que estamos teniendo.

Recomendaciones a los usuarios

El Ayuntamiento pretende controlar, en la medida de lo posible, estas plagas que ocasionan molestias a los usuarios, sin embargo,  asume que es imposible su total erradicación, por lo que es necesario que los ciudadanos tomen ciertas precauciones para aminorar los efectos de estas plagas. Así, se recomienda la utilización de ropas de color claro que resultan menos atrayentes para estos insectos, el uso de repelentes químicos o naturales (consultar previamente en centros especializados o farmacias) cuya aplicación siempre deberá producirse de forma posterior a la aplicación de crema solar, y el uso de cremas hidratantes que tengan entre sus componentes Geraniol y Citronella por su capacidad para repeler a estos insectos.

Sergio Ramo