
El municipio de Fuentes de Ebro fue escenario el pasado 20 de marzo de 2026 de una nueva sesión del Foro de Entidades Locales del proyecto LIFE Ebro Resilience P1, una jornada de trabajo que combinó sesiones técnicas y visita de campo en el tramo comprendido entre Osera de Ebro y Fuentes de Ebro.
La sesión reunió a representantes municipales de Fuentes de Ebro y Quinto, junto a técnicos del proyecto, de la Confederación Hidrográfica del Ebro, del Instituto Aragonés del Agua, Protección Civil y de la Comunidad de Regantes de la Huerta del Ebro, en un encuentro que volvió a poner de relieve la importancia de la coordinación institucional y la colaboración con el territorio.
Un espacio para compartir conocimiento y avanzar en soluciones
El Foro de Entidades Locales se consolida como una herramienta clave dentro del proyecto LIFE Ebro Resilience P1, orientada al fortalecimiento de capacidades y al acompañamiento técnico de los municipios ribereños. En esta sesión se abordaron cuestiones prácticas relacionadas con la gestión del dominio público hidráulico, los procedimientos administrativos necesarios para intervenir en el río y las líneas de financiación disponibles para actuaciones de adaptación.
La jornada permitió, además, trasladar el debate al propio territorio, facilitando que los participantes pudieran contrastar sobre el terreno el alcance real de las intervenciones ya ejecutadas y resolver dudas directamente con los responsables técnicos.
Entre los asistentes se encontraban representantes de las entidades socias del proyecto, como el director del Instituto Aragonés del Agua, Luis Estaún; técnicos de la Confederación Hidrográfica del Ebro; el coordinador técnico de Ebro Resilience, David Gargantilla; la responsable de las obras del tramo, Tatiana Garza; así como responsables de TRAGSA y TRAGSATEC vinculados al desarrollo del proyecto.
Actuaciones que ya muestran resultados
Uno de los momentos centrales de la jornada fue la visita de campo al tramo Osera–Fuentes, donde los participantes pudieron conocer de primera mano las actuaciones de adaptación ejecutadas en los últimos meses. Entre ellas destaca la recuperación de 23 hectáreas de llanura de inundación mediante el retranqueo de defensas en enclaves como la Mejana del Conde y el Meandro de Aguilar.
Estas intervenciones, basadas en soluciones de adaptación natural, permiten reducir la energía del agua en episodios de crecida, mejorar la dinámica fluvial y favorecer la biodiversidad, en un modelo que apuesta por la convivencia con el río. De hecho, tal y como se expuso durante la jornada, estas medidas ya demostraron su eficacia durante la crecida registrada en el mes de febrero.
Avances en la Fase 2 del proyecto
Durante la sesión también se repasó el estado de desarrollo de la Fase 2 del proyecto LIFE Ebro Resilience P1, que contempla la creación de 14 Zonas de Amortiguación de Flujo Lateral (ZAFL) a lo largo de 11,3 kilómetros de río. Estas áreas de inundación controlada permitirán disminuir el impacto de futuras avenidas, contribuyendo a proteger las explotaciones agrícolas y las infraestructuras del entorno.
Los ayuntamientos participantes tuvieron la oportunidad de plantear dudas y aportar consideraciones, reforzando el carácter participativo del proyecto.
La jornada volvió a evidenciar que la adaptación al riesgo de inundaciones en el Ebro requiere una visión compartida y una acción coordinada. En este contexto, iniciativas como el LIFE Ebro Resilience P1 continúan avanzando hacia un modelo de gestión más sostenible, en el que el conocimiento técnico y la implicación local se convierten en pilares fundamentales para afrontar los retos futuros.



